1- Excelente esta información, puede asustarnos pero bueno, es una forma de conocer nuestro planeta. Muy enriquecedora Karina, Guápiles
Nube de polvo del Sahara sobre Costa Rica Colaboración de Guillermo Quirós (Oceanógrafo)
San José, 24 jun (NP) La Agencia para los Océanos y la Atmósfera de estados Unidos (NOAA), anunció que una nube proveniente del centro de África emergió el fin de semana desde la costa oeste africana, y llegaría a Centroamérica, Florida, o a Venezuela y Colombia en los próximos ocho días.
El corazón del continente africano sufre un acelerado proceso de deforestación desde los años sesenta, lo cual ha convertido gradualmente en desierto el territorio de muchos países tales como Libia, Chad, Nigeria, Níger, Mali, Benin, Gambia, Guinea y Camerún.
Esas áreas deforestadas se han unido al antiguo desierto del norte del África y hoy su extensa superficie contribuye a que se levanten grandes tormentas de polvo, tal como se muestra en la imagen de satélite adjunta, obtenida por un moderno satélite que ausculta la salud del Planeta.
Historia
Históricamente las tormentas de arena en el desierto del Sahara tenían un impacto local llegando tan solo a las islas Azores, como lo recoge Darwin en su relato en 1846. O bien compartían el estrellato en películas de aventura como Lawrence de Arabia. Actualmente estas tormentas son los mecanismos que disparan otras mayores, ahora de fino polvo1 y provenientes del África Central, con extensiones e impactos que el Planeta jamás conoció, las cuales son más intensas que sus románticas predecesoras, con el agravante de que arrastran partículas que fácilmente por su peso puede alcanzar varios kilómetros de altura; y con ello incorporarse a la dinámica de la alta atmósfera y llegar hasta nuestras tierras trayendo consigo su mensaje africano.
Tormenta emergiendo desde Africa. 21 junio 2008. Imagen capturada por el espectrómetro MODIS del satélite AQUA. La tormenta aquí tiene cientos de kilómetros de ancho y cubre los países de Sahara Occidental, Mauritania, Senegal, Gambia y Guinea-Bissau. Las nubes blancas están a mayor atura que el polvo. Imagen NASA creada por el equipo de Respuesta Rápida.
Según determinaron los astronautas en los años 80´s, con más frecuencia cada año se levanta el polvo hasta unos 15.000 pies, cruza el Atlántico y llega a la Cuenca del Caribe.
Este fenómeno se intensifica en los meses de junio a agosto, debido a un mayor acoplamiento natural del régimen de viento entre África y América. El mismo acoplamiento que en 1492 favoreció el viaje de las carabelas de Cristóbal Colón. Dichosamente en esta época del año también ocurren los mayores temporales y ciclones tropicales en el Caribe, lo cual nos ayuda a despejar la atmósfera.
No obstante, en los meses secos ocurren también estas tormentas, las cuales fácilmente alcanzan el territorio nacional antes de dos semanas. Entre las partículas nocivas que se han encontrado en esta nube africana destacan:
_ Mercurio en concentraciones de dos partes por millón, originado en las minas a cielo abierto de Algeria. _ Pesticidas de uso prohibido en países desarrollados, pero frecuentes en el norte del África en la región del Sahel. _ Microorganismos que inducen crisis de asma en los niños caribeños, tal como se ha encontrado en Puerto Rico y Trinidad.
Pero además el fino polvo afecta la visibilidad, reduce la calidad del aire, disminuye la radiación solar sobre la superficie del océano y afecta los corales.
La hipótesis viable es que la muerte de estos corales ocurre como consecuencia de infección por algas microscópicas, pérdida de pigmentos y otras patologías, derivadas del polvo africano.
El micro-mecanismo que induce esta mortalidad es la fertilización de algas bénticas por los nutrientes como el hierro contenido en el polvo, así como por la diseminación de bacterias, virus y esporas que viajan de un continente a otro.
Un efecto indeseable ha sido la proliferación de mareas rojas, originado en una reacción en cadena por el crecimiento anormal de algas dado el exceso de hierro disponible en la superficie del mar.
La fotografía corresponde a coral deteriorado en el Caribe, en un área virgen protegida del efecto del hombre, como consecuencia de la acumulación en su superficie del fino polvo africano.
El efecto sobre la salud de los seres humanos ha sido poco investigado. Solamente se conoce que el polvo acarrea consigo microorganismos, con al menos un patógeno conocido en las muestras analizadas del polvo en Florida.
Se conoce que contaminantes químicos como pesticidas, plastificantes, derivados farmacéuticos y metales pesados, algunos de los cuales son conocidos disyuntores endocrinos, son también transportados.
El polvo contiene esporas de Aspergillus las cuales son causa de muerte en personas con SIDA. Aunque también estas han sido encontradas en personas con infección pulmonar. Los estudios actuales se dirigen a aislar los microorganismos, cuantificar los químicos y los agentes patógenos en el polvo.
Otras especies posiblemente afectadas son las de alta sensibilidad a los cambios en su ambiente, como las ranitas rojas en la selva de nuestro país y algunas ranas australianas.
Beneficios
Un beneficio insospechado es la reducción de la radiación U-V sobre la superficie del Planeta. Igualmente ha beneficiado los sembradíos en Bahamas ahora cubiertos de un fino polvo rojizo africano y la recuperación del bosque en el Amazonas debido al efecto de abono de este polvo sobre extensas áreas deforestadas.
Si en veranillo de San Juan se acentúa, y tenemos cielos limpios y viento alisio del nor-este el próximo fin de semana, será posible en las horas extremas del día, al anochecer y al amanecer, mirar un color café rojizo cerca del disco solar. O bien, desde lugares altos que dominen extensos valles, se podrá notar la acumulación café del polvo en el horizonte.
En lugares donde no llueva, los niños pueden presentar alergias y asmas. En terrenos de cultivo se podrá notar y una fina capa rojiza de polvo, al igual que en los hogares donde la limpieza de muebles y piso no se realice en un par de días.
La fotografía siguiente fue tomada en Santo Domingo de Heredia, a las 5:30pm del 27 de julio del 2005. Observe los colores inusuales de tinte morado, producto de la refracción luminosa en las partículas polvo africano.