




Los idiomas, la asignatura pendiente de
los jóvenes españoles
26 de Noviembre de 2008
Por Pablo Amado (dpa)
MADRID, (dpa) De sobra son conocidos los pobres conocimientos de
idiomas extranjeros que el sistema educativo español y sus alumnos lucen
en los rankings internacionales, una tara que afecta al mercado laboral y
que desde el Gobierno español se está intentando paliar desde hace años.
La última medida, en la prueba de selectividad.
España no sabe idiomas. Y se encarga de demostrarlo allá por donde va.
Empezando por los responsables de instituciones públicas, como el
presidente de RTVE, Luis Fernández, cuya intervención sorprendió más por
la forma, un inglés bastante rudimentario, que por el fondo a los asistentes
internacionales del MIPCOM, la más importante feria audiovisual celebrada
anualmente en Cannes y que en la edición del pasado mes de octubre del
2008 tenía a España como país invitado con la intención de mostrar que su
oferta es apta para el mercado internacional.
Dentro de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) aprobada
hace unos días por el Consejo de Ministros y conocida como selectividad, a
la que se presentan cada año miles de alumnos que han finalizado el
bachillerato, se incluye una prueba oral de lengua extranjera ya sea alemán,
inglés, francés, italiano o portugués. Para el gobierno español es necesario
adaptar a los cambios y nuevas necesidades de los alumnos y de la
sociedad y de paso la forma en la que los jóvenes ingresan en la
Universidad.
Los resultados académicos españoles nunca han sido óptimos. Así lo
confirmaron de nuevo los últimos resultados del informe PISA, un programa
internacional que evalúa cada tres años a los alumnos de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en el que España
siempre obtiene calabazas. Aunque estos datos miden el nivel educativo de
los alumnos que acaban de finalizar el bachillerato, no incluyen los
conocimientos de idiomas extranjeros, aunque sí lo hacen con la
comprensión lectora en la lengua materna. Y ahí es donde se demuestra
que los jóvenes españoles difícilmente podrán aprender un idioma cuando
les cuesta mucho entender su propia lengua materna. España ocupa el
puesto 35 de los 57 países que conforman esta tabla, correspondiente al
año 2006 y que fue presentado en diciembre de 2007. Con una puntuación
media de 461,15 puntos, 24 puntos por debajo de la media de la OCDE,
España se queda muy lejos de otras potencias destacadas en este ámbito,
como Corea del Sur, que logra 556 puntos, o Finlandia, que obtiene un total
de 547 puntos.
Encargado de exigir un nivel mínimo de conocimientos en idiomas
extranjeros es el Espacio Europeo de Educación Superior, o lo que es lo
mismo, el polémico Proceso de Bolonia, que ha vuelto a provocar en los
últimos días manifestaciones y protestas organizadas por el Sindicato de
Estudiantes en muchas ciudades españolas y que, entre otras medidas,
obligará a los estudiantes a mejorar su conocimiento en este parcela
formativa que tan poco se cuida.
El colectivo Estudiantes contra Bolonia se preguntaba en el Periódico de
Extremadura, a través de una carta abierta firmada la semana pasada por
uno de sus miembros, Pablo Iglesias, si "el dominio de la lengua extranjera
debe adquirirse progresivamente y de manera firme durante los largos años
de aprendizaje al cual se somete a los estudiantes desde su entrada en el
mundo escolar, ¿es justo que se culpe a la universidad de perder batallas
que verdaderamente no son las suyas?".
La responsable del proyecto bilingüe del British Council en España, Teresa
Reilly, defiende los avances que el sistema educativo español hace al
respecto. "El nivel ha mejorado de manera espectacular en los últimos diez
años, gracias a un cambio de enfoque en la educación a nivel nacional,
tanto en primaria como en secundaria", explicó a dpa. El secreto: se ha
pasado de enseñar inglés como segunda lengua a enseñar diversas
materias o asignaturas utilizando como vehículo el inglés.
En este momento hay más de 80.000 alumnos en muchas regiones de
España que desde la edad de tres años y hasta los dieciséis reciben su
educación en los dos idiomas, recuerda Reilly. "Este Proyecto de Educación
Bilingüe, que consiste en la aplicación en centros estatales de un currículo
integrado español-inglés, fue iniciativa del British Council y el Ministerio de
Educación español y lleva funcionando en España desde 1996, por lo que
ya contamos con toda una generación de alumnos que crecen aprendiendo
en español y en inglés al mismo tiempo".
Con estas medidas quizá la próxima generación de políticos y demás
representantes españoles en el mundo puedan presumir de hablar de forma
fluida algún idioma extranjero, algo que no ocurre en la actualidad. Muy
comentadas fueron las intervenciones del ex presidente del Gobierno
español, José María Aznar, como profesor de la universidad estadounidense
de Georgetown. También han dado de qué hablar el escaso dominio del
francés y el inglés del presidente actual, José Luis Rodríguez Zapatero.
"Contamos con una generación emergente de alumnos bilingües para los
que el dominio del inglés representará un excelente recurso de proyección
internacional", defiende Teresa Reilly del British Council. Este Proyecto de
Educación Bilingüe intenta cambiar "el panorama de la educación en España
de manera positiva y a una velocidad vertiginosa, otorgándole una
proyección internacional antes limitada".
Los servicios online especializados en búsqueda de empleo saben que el
asunto del idioma es una de las dificultades con las que los candidatos se
enfrentan a la hora de incorporarse al mundo laboral, cada vez más exigente
en este aspecto y más presente entre las demandas de las empresas. Por
ello ofertan ya como servicio extra diversos test de nivel con los que
certificar los conocimientos de idiomas de sus usuarios.
Anna Quintero, directora de comunicación de Infojobs reconoce una "queja
general" de las empresas con las que trabajan ante el bajo nivel de los
candidatos en el apartado de idiomas, aunque, por otro lado, la demanda no
es tan grande como se podría esperar. Sólo el 25 por ciento de las ofertas
de infojobs reclaman el conocimiento del inglés como condición
indispensable, por lo general en la categoría de administración de
empresas, informática y telecomunicaciones y el sector comercial, donde, a
pesar de ser la tercera opción, sólo ocurre en un diez por ciento de los
casos. El francés y el alemán le siguen a la zaga en cuanto idiomas
solicitados, pero es el chino el que ha experimentado un incremento
espectacular superior al 800 por ciento aunque se trata de cifras muy bajas
de demanda.
Para poder hablar de forma fluida algún idioma extranjero, es necesario que los
jóvenes españoles mejoren sus conocimientos en este ámbito.
Foto Osvaldo Baratucci/dpa