El socialismo de Chávez busca avanzar
más allá del discurso político
26 de Noviembre de 2008

Por Néstor Rojas (dpa)

CARACAS,  (dpa) - En sus prolongadas arengas, el presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, pronuncia la palabra socialismo a una media de
diez veces por hora desde 2006, cuando su triunfo por la reelección lo
interpretó como un respaldo popular a su propuesta contra el capitalismo.

El llamado socialismo del siglo XXI se cocina a fuego lento en uno de los
países más consumistas de América Latina, gracias a su poderoso ingreso
de petrodólares, lo que hace que las tesis socialistas se mantengan hasta
ahora en los discursos políticos, mientras la economía sigue su curso en un
entorno capitalista, con sus tradicionales desigualdades.

Sin embargo, el proyecto de Chávez apunta a una transición en la que el
esquema capitalista será sustituido, con el propósito de alcanzar una
sociedad en la que "todos vivamos en similares condiciones", según plantea
el Proyecto de Desarrollo Nacional Simón Bolívar 2007- 2013.

Chávez sostiene que el camino al socialismo "bolivariano" será un proceso
largo, en el que habrá que "inventar", y todo indica que el proyecto está muy
ligado a su permanencia en el poder. Por ello sigue flotando en el ambiente
su propuesta de enmienda constitucional para establecer la reelección
ilimitada a pesar de haber sido derrotada en el referéndum de diciembre de
2007.

La crisis global que sacude los mercados financieros y que golpeó el
corazón capitalista dio nuevos aires a la propuesta de Chávez, quien llamó
"no a refundar el capitalismo sino a enterrarlo".

Según, el mandatario la crisis hizo que aumentara la demanda de la obra de
Carlos Marx, "El Capital", en la búsqueda de "alternativas" a un modelo que
sólo "promueve ambiciones personales e injusticia social".

"Los males del mundo están en el capitalismo. Al capitalismo no hay que
refundarlo, lo que hay que refundar es el socialismo", dijo en un discurso
durante la campaña para comicios regionales de noviembre.

En más de dos años hablando de socialismo, Chávez ha hecho un trabajo
de seducción de las masas que mejoró la imagen que se tenía del modelo
tras la caída del muro de Berlín. Según las encuestas, algo más de un tercio
de la población simpatiza con la propuesta, pero dentro de ellos una mayoría
apoya la existencia de la propiedad privada.

Con su estilo de predicador, el presidente compara el socialismo con el
humanismo y a los valores pregonados por Jesucristo, mientras sostiene que
Judas fue el primer capitalista porque "vendió a su maestro por unas
monedas". Una exaltación similar hace del líder cubano Fidel Castro, a quien
llama su "padre político" y principal orientador en materia de socialismo.

En una de sus primeras medidas sobre el tema, el mandatario impuso en los
cuarteles como saludo entre militares la ya extendida consigna de "patria
socialismo o muerte, venceremos".

El analista Roberto Casanova, de la organización no gubernamental
Liderazgo y Visión, desarrolló un estudio para definir el socialismo del siglo
XXI y revelar el contenido de la propuesta.

"El gobierno ha avanzado en crear disposiciones jurídicas, no
constitucionales, para su modelo. Buena parte no ha podido implementarla
esperando el momento político adecuado. Se ha creado una estructura que
no ha podido aplicar por resistencia política y hasta cultural", dijo sobre un
paquete de leyes promulgada por Chávez a mediados de 2008 que
afianzaron la base legal del proyecto socialista.

En la exposición de motivos de esas leyes puede leerse que el objetivo de la
sociedad "socialista" es alcanzar la "felicidad de todos", donde cada quien
recibirá según sus necesidades y cada cual dará de acuerdo a sus
capacidades, la clásica consigna de las tesis marxistas.

Casanova declaró a la dpa que "una cosa es el esquema jurídico socialista y
otra lo que pasa en la calle donde la realidad económica termina
imponiéndose".

"Hasta ahora el socialismo del siglo XXI está en las leyes y en la intención del
gobierno. Eso no quiere decir que abandone su plan de aplicarlo a fondo",
puntualizó.

Advirtió que el proyecto prevé negar la propiedad privada y controlar los
medios de producción, lo que se ha acelerado con la nacionalización de
sectores como telecomunicaciones, electricidad y la mayor siderúrgica,
mientras la banca privada pende de un hilo.

Asimismo, propone la desaparición del sistema de precios, la extensión de
los controles estatales y el ensayo del trueque como forma para combatir la
escasez, que fue una marca de los regímenes socialistas europeos.

El veterano catedrático y profesor de postgrado Heinz Sonntag comentó que
el proyecto socialista no es una idea que se le vino de "momento" a Chávez,
ni siquiera cuando llegó a poder en 1999 o en 1992 en el momento de lanzar
un intento golpista como jefe de un comando de paracaidistas.

"Hay similitudes entre los procesos de China y Rusia de (el actual primer
ministro Vladimir) Putin con el de Venezuela. Las similitudes son obvias. Veo
que entre estos procesos hay diferencias pero en las características básicas
y principios de organización de los tres países hay muchísimas similitudes",
indicó a dpa.

Agregó que de China copió el carácter "populista radical" de Mao y de la
Rusia de Putin la eliminación de la independencia de las instituciones y la
exaltación del militarismo.

Chávez planea masificar la creación de los llamados consejos comunales,
que son agrupaciones de vecinos a los que las leyes otorgan una serie de
facultades de supervisión, manejo de recursos y control de suministros de
alimentos a nivel local, al igual que las Empresas de Producción Social
(EPS), donde el trabajo adquiere mayor valor y plantean acabar con la
división social.

Todo ese esquema tendrá el financiamiento del Estado, en el que el petróleo
sigue siendo el gran generador de ingresos que apuntalan el gasto público.

Las "comunas" socialistas, que según el proyecto son células que
producirán para cubrir las necesidades de la población, obtendrán recursos
de bancos comunales, que sólo para 2009 el gobierno destinará 1.581
millones de dólares.

La pregunta es si un encendido discurso contra el capitalismo, el reparto de
ingresos petroleros y todo el entramado legal serán suficientes para que el
socialismo de Chávez avance a fases de consolidación en la Venezuela
petrolera.

De momento, el gobernante insiste en decir: "Nadie sabe cómo se construye
el socialismo, para eso hay que inventar".

"El objetivo es derrotar el capitalismo y construir el socialismo del siglo XXI",
alega Chávez, quien confesó tener años estudiando las experiencias
socialistas de Cuba, Rusia y China.

Luego de las elecciones regionales de noviembre, en las que su Partido
Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganó la mayoría, aunque no pudo
evitar el avance de la oposición, el presidente dijo que la votación fue un
mensaje del pueblo de que "vamos por el camino correcto".

"Todos los que votaron por nuestros candidatos saben que votaron por el
rumbo hacia el socialismo", sostuvo.
Hugo Chávez sostiene que el camino al socialismo "bolivariano" será un proceso
largo. Foto José Rodríguez/dpa