Renuncia a Liberación Nacional
Rolando Araya Monge
Atenas (Grecia), 1 de Julio de 2008.
Sr. Luis Ayala
Secretario General de la Internacional Socialista
Presente
Querido amigo y compañero:
Te envío este mensaje como testimonio de mi decisión con respecto al Partido Liberación Nacional y, en consecuencia, sobre mi participación en la
Internacional Socialista.
Hemos compartido esta hermosa experiencia a favor de la humanidad por más de treinta años. Agradezco el honor de haber sido Vicepresidente de
la Internacional por varios períodos y haber participado en importantes comisiones. Conozco las presiones que has recibido del Partido Liberación
Nacional, pero yo fui nombrado por los partidos de la región como Presidente del Comité de América Latina y el Caribe, y por ese motivo, he podido
mantener mis responsabilidades hasta este momento. Como bien sabes, tengo respaldo para reelegirme en el cargo, pero eso implica que yo deba
permanecer en Liberación Nacional, y como te explicaré, mi conciencia me obliga a separarme de este partido.
En este momento, tan crucial en mi vida, después de más de cuatro décadas de servir en lo que fue la causa liberacionista, reivindico el hecho de
que el PLN logró una impresionante obra en favor del pueblo de Costa Rica. Me resulta difícil encontrar otro partido en América Latina que pueda
contabilizar semejantes logros. Siento orgullo por mi modesta participación en esas luchas. Sin embargo, de aquellas ilusiones ya no queda nada.
Cuando un partido entrega sus principios, empieza su decadencia. Cuando pierde su ética, empieza su destrucción. Liberación Nacional, cuya
bandera estuvo en manos del pueblo por décadas, es ahora el instrumento más importante de la hegemonía oligárquica que ha instaurado el actual
Gobierno. La irrupción del neoliberalismo y la crisis de las ideas socialdemócratas afectaron al Partido desde hace veinte años. Desde la anterior
administración de Oscar Arias, se empezaron a atacar los programas que habían probado su eficacia en la realidad costarricense. Y en esta etapa,
después de un atropello a la Constitución Política, realizada a través de una maniobra judicial, Arias regresa al poder, y desde ahí, monta el
desmantelamiento de la obra del Partido, plantea un viraje hacia los objetivos del capitalismo salvaje, y recurre a toda clase de arbitrariedades para
lograr sus propósitos.
El pueblo de Costa Rica, virtualmente indefenso, se enfrentó a la más colosal maquinaria de poder jamás vista para imponer el TLC con Estados
Unidos. En efecto, el Gobierno logró conjuntar al Poder Legislativo, al Poder Judicial, al Tribunal Supremo de Elecciones, a las Cámaras
empresariales, a los medios más poderosos de prensa, radio y televisión, a las empresas transnacionales y hasta la Casa Blanca. Y aun así,
tuvieron que atropellar los procedimientos democráticos más arraigados en Costa Rica, para ganar el Referendo por una mínima diferencia. Hubo
compra de conciencias y de votos. La herida al sistema institucional sólo podrá sanar mediante el rescate de la auténtica vía costarricense, y esto
implica atajar los planes de la cúpula de negocios que ha llegado a convertir sus intereses en ideología política.
Quienes se adueñaron del Partido lo prestaron como un ejército mercenario. Con dineros transnacionales pagaron el trabajo de dirigentes en todo
el país, pues no habían logrado que surgiera ningún voluntariado a favor de tal propósito. Muchos liberacionistas se sintieron avergonzados ante
tanta dignidad del pueblo que afrontó el desafío. Pero la bancarrota moral ha aniquilado ya el espíritu de aquel partido.
En realidad, ya no hay partido. No queda nada del movimiento fundado en 1951. No hay más actividad que la de órganos legales, constituidos en
su mayoría por allegados y funcionarios del Gobierno. Un reciente Secretario General renunció haciendo cargos de fraudes en procesos electorales
internos. La relación entre los liberacionistas se ha degradado, ya ahí no hay compañeros, lo que hay es una guerra de todos contra todos en una
macabra escena de puñaladas por cualquier puesto. El propio expresidente Luis Alberto Monge, único fundador sobreviviente, se retiró y en la
última campaña dio su apoyo a un candidato de otro partido político. De Liberación Nacional sólo queda un cascarón, instrumento de sus enemigos
históricos, al servicio de espurios propósitos, incapaz de generar la energía, el pensamiento y la motivación para afrontar la crisis que afecta al país
desde hace tiempo.
Por eso, aunque me produzca dolor separarme de la Internacional Socialista, he decidido presentar mi renuncia al Partido Liberación Nacional. La
humanidad afronta los más grandes desafíos de su historia. Un nuevo mundo nace y otro muere. Muchos más se sentirán convocados por los
cambios que demanda un momento tan difícil. Mi corazón de combatiente, inspirado en la causa que ha ennoblecido nuestra amistad por tantos
años, encontrará otras trincheras para librar las batallas que faltan en el propósito de conquistar un orden social donde el ser humano libre pueda
disfrutar del bienestar material y espiritual, con paz y solidaridad.
Te deseo éxitos como Secretario General de la Internacional Socialista ante tan enormes retos. Recibe un fuerte abrazo de tu amigo de siempre.
Rolando Araya Monge
Presidente del Comité de América Latina y el Caribe
de la Internacional Socialista






Comentarios
1-Rolando: Digna actitud. Te felicito.
Daniel Camacho Monge. Heredia
2-Todo llega a su fin... PLN termino,pero deja historia con don Pepe de la buena, con Figuerres de la mala... por que termina
por problema de juventud, los principios enseñados a la juventud liberacionista(si es que existen)son debiles, no hay
compromisos con la patria, no podemos ser dicipulos de un partido que no tiene Maestro
Reney Monge. Aserri
3-Don Rolando, admiro su decisión.
Marlon Quesada.San Ramón.
4-Dice un adagio chino "Todo tiene su comienzo y su fin,y conociendo el orden del todo comprenderemoslas consecuencias
próximas "Vamos juntos a rescatar nuestro verdadero Partido Liberaciòn Nacional.Rolando no estàs solo.
Gerardo Brenes M.-TATO, Cartago
5-Rolando. Buena desición pienso yo, pero la desaparición de la social democracia de nuestro país sucedió hace rato. ¿Por
qué tardó tanto en darse cuenta?
Juan Maria Vasquez R, Palmares
6- Del PLN sólo queda un cascarón... ojalá que se pueda rescatar los principios social demócratas en otro partido.
Eduardo Ureña. Palmares
7- Lo que queda es el PLUSC, un rejuntado de pillos mediocres. Liberación Nacional ya no existe, lo destruyó la oligarquía
nacional liderada por Oscar Arias y CIA. Busquemos otros horizontes Don Rolando; cuente con nosotros.
Roman Chaves, Sabanilla
8- Don Rolando siga adelante ni un paso atras cuente con mi apoyo
Carlos Ml. Paniagua, Alajuela