Las primeras tortugas no tenían caparazón
27 de Noviembre de 2008

PARIS,  (AFP) - Las primeras tortugas que existieron en la Tierra no tenían
caparazón, según un estudio internacional basado en el hallazgo de una nueva
especie que fecha en 220 millones de años de antigüedad, la más primitiva jamás
descubierta.

Bautizada Odontochelys semistestacea, esta especie revela que en su parte superior,
las tortugas tenían costillas y no caparazón. En cambio, bajo el cuerpo ya tenían un
peto similar al actual, según el estudio de un equipo de China, Canadá y Estados
Unidos que el jueves publicará la revista Nature.

El estudio de estos fósiles "confirma la teoría según la cual el caparazón estaría más
bien formado a partir de la columna vertebral y las costillas que a partir de las placas
constituidas desde la piel", llamadas osteodermos.

Hasta ahora, muchos científicos habían sostenido esta última tesis, basados en el
ejemplo de los cocodrilos, explica en un comunicado el profesor Xiao-chun Wu,
paleontólogo del Museo Canadiense de la Naturaleza en Ottawa, que dirigió el equipo
de investigadores.

"Con la Odontochelys, tenemos una prueba fósil clara de que este proceso", por el
que la columna vertebral y las costillas se desarrollan hacia el exterior y se extienden
hasta unirse para formar el caparazón, no sólo ocurre con las jóvenes tortugas
actuales sino también "con las adultas", según Xiao-chun.

Tres ejemplares adultos, bien conservados, de esta nueva especie fueron hallados en
2007 en la provincia de Ghizou. Presentaban características desconocidas, como la
presencia de dientes y un caparazón dorsal incompleto.

Gracias a éstos, los investigadores pudieron concluir asimismo que este tipo de
tortuga era un animal acuático y no terrestre como otros fósiles hallados habían
hecho pensar. El peto habría servido para proteger al animal de los depredadores
mientras nadaba.

Antes de este descubrimiento, la tortuga fósil más antigua conocida era la
Proganochelys, hallada en Alemania y de unos 210 millones de años de antigüedad.
Su caparazón estaba totalmente formado.
Imagen de una tortuga ancestral del Período Triásico encontrada en la
provincia de Guizhou, China. Increíblemente intacta de 220 millones de
años, los fósiles encontrados en el suroeste de China parece haber
resuelto un largo debate latente sobre la evolución de los reptiles.
©AFP