 Gente espera en el exterior de la Corte Suprema en Washington © AFP/Getty Images Chip Somodevilla |
WASHINGTON (AFP) - La Corte Suprema de Estados Unidos examinó el lunes la posibilidad de que un particular demande a un laboratorio farmacéutico si la advertencia de que uno de sus medicamentos no es suficientemente clara respecto a los peligros de un efecto secundario grave.La industria farmacéutica espera la decisión de la mayor instancia judicial del país, que abrirá o no la puerta a miles de procesos y decenas de millones de dólares en indemnizaciones.
En el origen de caso está una música de Vermont (noreste), a la que se le amputó el antebrazo derecho tras haber recibido en el año 2000 una inyección de Phenergan por vía intravenosa para aliviar las náuseas.
El médico había decidido proceder por vía intravenosa porque la inyección de este medicamento por vía intramuscular fue ineficaz para eliminar náuseas vinculadas a fuertes migrañas. Pero la operación fue mal hecha y la droga se filtró a la arteria, provocando una gangrena en la mano y el antebrazo.
Diana Levine demandó al médico y obtuvo más de 7 millones de dólares como indemnización. Luego decidió demandar al laboratorio estadounidense Wyeth, que fabrica el Phenergan.
Levine argumentó que, aunque la agencia de control de medicamentos y alimentos (FDA) aprobó el uso de este producto y había hecho que se indicara una nota recomendando la inyección por vía intramuscular, de todos modos la inyección por vía intravenosa tendría que haber estado totalmente contraindicada.
Doce miembros de un jurado de un tribunal de Vermont decidieron que Levine tenía razón y condenaron al laboratorio a entregarle 6,7 millones de dólares. En la apelación, la corte suprema de Vermont confirmó la condena, lo que condujo a Wyeth a elevar el caso ante la Corte Suprema estadounidense.
Según el laboratorio, la aprobación del Phenergan por parte de la FDA y la mención de que es preferible la aplicación intramuscular del medicamento es suficiente para evitar demandas de responsabilidad civil.
El lunes los jueces consultaron a Seth Waxman, consultor de Wyeth, sobre la gravedad del efecto secundario: "Poco importa cuáles son los beneficios, ¿cómo pueden éstos primar sobre este riesgo potencial?", dijo la jueza Ruth Ginsburg, comparando el alivio de la náusea contra la gangrena.